La Prensa – Yesenia Gil

Reportaje fotográfico de la reforma del restaurante La Prensa

La Prensa es un proyecto de interiorismo que vincula la identidad del local con su entorno histórico en pleno corazón de Madrid. Yesenia Gil ha trabajado una propuesta que va más allá de la simple renovación estética: el diseño recupera elementos del universo de la imprenta tradicional, los tipos móviles y las antiguas redacciones periodísticas para construir un espacio que dialoga con la memoria del barrio de Gran Vía y el cercano Palacio de La Prensa. El resultado es un bar con carácter propio, donde cada detalle responde a una narrativa coherente.
Yesenia ha sido tan amable de contestar unas preguntas que nos permiten conocer este trabajo y su forma de entender el diseño con más detalle: nos cuenta más del proyecto aquí (🔗entrevista).

Desde el punto de vista fotográfico, este reportaje me permitió trabajar con un espacio que combina materialidad y atmósfera de forma muy equilibrada. La luz rasante sobre las texturas de maderas, metales y cerámicos genera contrastes sutiles que ayudan a transmitir la calidez del local y la intención del cuidadoso diseño de Yesenia. Cada encuadre busca capturar cómo se percibe realmente el espacio, respetando su escala y evitando distorsiones que traicionarían la experiencia real del visitante.

El mobiliario seleccionado por Yesenia Gil (sillas de madera y piel, bancos corridos, mesas de estructura mixta) configura un conjunto que sugiere tradición sin caer en la nostalgia decorativa. La combinación de cerámicos que imitan madera en las zonas principales con el pavimento ajedrezado en la sala reservada establece una jerarquía espacial y visual muy clara. Documentar estas transiciones requirió atención especial a los encuadres que conectan unas zonas con otras, mostrando cómo el espacio se articula y se recorre.

El trabajo de Yesenia demuestra cómo el diseño de interiores puede construir narrativas que van más allá de lo puramente funcional. Documentar este proyecto supuso traducir visualmente esas decisiones de diseño, capturando la esencia del espacio de forma que las imágenes comuniquen por sí mismas, sin necesidad de explicaciones adicionales. La iluminación cuidada del local fue fundamental para conseguir fotografías que transmiten tanto la atmósfera como los detalles materiales tan trabajados por la diseñadora.

Este tipo de proyectos, donde el diseño responde a un concepto claro y bien ejecutado, facilitan el trabajo fotográfico porque el espacio ya tiene su propia identidad definida. Mi labor consistió en encontrar los ángulos y la luz adecuada para que esa identidad quedara reflejada con fidelidad, mostrando un bar que se puede leer, tocar y recordar.

Yesenia Gil

¿Cuál fue el punto de partida de este proyecto de reforma?
El punto de partida fue un local con más de 30 años de historia, muy arraigado en el barrio y con una identidad muy reconocible. El actual propietario, segunda generación de propietarios, buscaba una renovación que actualizara el espacio sin perder su carácter. El objetivo era modernizar el local, pero conservando esa esencia especial que lo hacía único.

El concepto de la imprenta y la prensa es muy evidente en el diseño. ¿Cómo surgió esta idea y cómo la trasladaste al espacio?
El concepto nace directamente del propio nombre del local y de su contexto, muy vinculado al mundo editorial y al entorno del Palacio de la Prensa. La intención fue potenciar esa identidad y llevarla a un plano espacial.
Se planteó recrear una antigua fábrica de imprenta, especialmente en la planta sótano, trabajando con una estética más cruda y evocadora: paredes con manchas de tinta, materiales envejecidos y elementos que remiten al proceso de impresión. De esta manera, el espacio no solo se renueva, sino que cuenta una historia coherente con su origen.

¿Qué aspectos del diseño original del bar conservasteis y cuáles cambiaron por completo?
A nivel funcional, se respetó en gran medida la distribución existente, especialmente la ubicación de la cocina y la organización general del espacio.
Sin embargo, a nivel estético la intervención fue integral. Se renovaron los pavimentos, se sanearon paredes afectadas por humedades y se pusieron en valor elementos estructurales existentes, dotándolos de carácter dentro del nuevo concepto. Además, se incorporaron recursos como el panelado en cocina o el uso de papel periódico antiguo en zonas concretas, reforzando la narrativa del proyecto.

¿Hay algún elemento o detalle del proyecto del que estés especialmente
satisfecha?

Hay varios elementos que considero especialmente significativos, sobre todo porque combinan diseño y trabajo artesanal.
Uno de ellos es la intervención en el pasillo, donde se integró una frase en relieve realizada manualmente en obra. Desde la conceptualización del texto hasta la ejecución —creando moldes, trabajando el yeso y ajustando los acabados— fue un proceso muy cuidado que aporta identidad y narrativa al recorrido.
Otro elemento clave es la recreación de la imprenta, que supuso un reto tanto a nivel de diseño como de producción. Conseguir un resultado fiel al concepto, dentro de un presupuesto ajustado, requirió la colaboración de buenos profesionales y un proceso muy controlado.
También destacaría el tratamiento de paredes, donde se trabajó manualmente con distintas técnicas (capas, texturas, aplicación de tinta) para conseguir ese efecto envejecido y auténtico, así como el uso de papel periódico original, un material delicado que aportó un valor añadido muy especial al espacio.
En conjunto, es un proyecto muy rico en detalles, donde cada elemento ha sido pensado y ejecutado con tiempo y cuidado.

¿Qué elementos de tu forma de trabajar o tu visión del diseño quedan más reflejados en este proyecto?
Este proyecto refleja muy bien mi forma de entender el diseño: espacios que cuentan una historia y que incorporan piezas únicas y elementos artesanales.
Me interesa especialmente intervenir de forma directa en el proceso, no solo diseñando, sino también participando en ciertos acabados o decisiones que aportan carácter. Detalles como una pared trabajada manualmente o pequeños homenajes a la historia del lugar generan una conexión más profunda con el espacio.
Para mí, cada proyecto es una oportunidad de dejar una huella, aportando sensibilidad, dedicación y una identidad propia que haga el espacio verdaderamente único.

Fotografías: Xermán Peñalver de Luzestudio Fotografía.